martes, septiembre 05, 2006

Hansa


Hansa es un juego, de 2 a 4 jugadores, rápido, trepidante, dinámico, sencillo y muy adictivo. Hacía tiempo que había leído cosas sobre él y, como comentaba en mi anterior post, encontrármelo casi sin querer a buen precio en una bonita tienda alemana fue toda una sorpresa.

Y un gran acierto. Aún sólo he podido disfrutar de partidas a dos jugadores, pero me parece un juego excelente. Además, lo veo totalmente recomendable para jugar con la pareja (a la mía, por cierto, le ha encantado).

El juego se desarrolla en las ciudades Hansaticas (norte de Europa) y consiste, fundamentalmente, en comerciar. Se trata de un juego de movimientos, compras y ventas. Pero, sobre todo, se trata de un juego muy rápido. Sin tratarse de un juego ligero, son tan pocas las cosas que se pueden hacer que el mecanismo se coge en cuestión de minutos y que no es necesario comerse el coco continuamente. Eso sí, eso no quiere decir que no haya estrategia y que no haya que pensar con leve cuidado cada paso que se da si no se quiere favorecer al rival en demasía. Lo bueno está en que la decisión de lo que se va a hacer se toma casi instantáneamente, porque antes no se tiene ni idea de lo que puede hacer el rival, por lo que muchas veces hay que improvisar y en ocasiones algún movimiento decidido a última hora provoca una de esas reflexiones sobre la marcha que tan bien sientan en plan: "Madre mía, qué bueno soy. Lo bien que lo he hecho y casi sin planteármelo".

Todo gira en torno a un barco y a unas rutas comerciales establecidas (unidireccionales, a menudo) entre las distintas ciudades. El barco sirve para activar las ciudades por las que pasa. Sólo se pueden realizar acciones en las ciudades donde el barco está parado. Para mover al barco hay que pagar una moneda por cada avance. Y hay varias acciones que se pueden realizar en cada turno (poner puestos comerciales, comprar productos y venderlos) dependiendo del dinero que tengas (cada turno cobras siempre tres monedas), aunque sólo puedes realizar una acción por ciudad.
Acciones:
-Para comprar hay que pagar una moneda y sólo se puede comprar una mercancía (hay mercancías de muchos colores) en cada puerto (en algunos hay dos para elegir).
-Para poner puestos comerciales hay que cambiar alguno de los productos que hayas comprado antes por el número de barriles que marque la ficha a cambiar (puede ser uno, dos o tres). Los puestos comerciales permiten vender en esa ciudad y determinan la fuerza de cada jugador en cada ciudad (si se tiene mayoría de puestos, el jugador puede comprar gratis en esa ciudad; si se tiene minoría, ha de pagar el impuesto al jugador con mayoría; en caso de empate, el dinero va a la banca).
-Para vender hay que haber comprado al menos dos mercancías del mismo color. La mercancía vendida (los barriles que incluyan las fichas vendidas) serán puntos de victoria al final de la partida. Además, cada vez que un jugador vende de un color, todos los demás jugadores tendrán que descartarse de todas aquellas mercancías que tengan de ese color en su mesa. Por su parte, el vendedor pierde uno de los puestos comerciales que tenía en esa ciudad (si sólo tenía uno, se quedará, por tanto, sin ninguno).

Al terminar el turno, hay que pasar por la aduana: no se pueden tener más de tres monedas ni más de tres fichas de mercancía.

Además, otro movimiento estratégico importante es que los jugadores siempre tienen la opción de rellenar todos los huecos existentes en las casillas de mercancías pagando una moneda (si no hay ninguna mercancía en juego, el jugador con el turno está obligado a rellenar igualmente). Hay cinco montones con mercancía, de los cuales se va tirando cada vez que se rellena. Cuando se empiece a tirar del último, al final de ese turno se acaba la partida.

Y se recuenta. Los puntos obtenidos por la venta de las mercancías se suman a otros tantos: según los puestos comerciales que se tenga en cada ciudad, si hay monopolio, etc.

En definitiva, un juego con unas reglas sencillísimas, aptas para casi todos los públicos. Las partidas no duran ni una hora y se pasan volando. Creo que es uno de los juegos con los que mejor se puede iniciar a un neófito en esto de los juegos de mesa y, además, también gustará a los más jugones.
Es perfecto como primera partida de una larga sesión con más juegos o para echarse la típica partida de "tengo una horita antes de hacer no sé qué".

El tablero está currado, aunque no es una maravilla. El barquito de madera es chulo y las fichas son normalitas, al igual que las monedas. Pero son resultonas. Así, los componentes del juego son normales pero notables.

Su precio: normalmente está algo por encima de 20 euros. Yo lo conseguí comprar por algo menos, pero fue suerte. De todas maneras, sin lugar a dudas el comprador del Hansa no se arrepentirá. Es un juegazo.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Estoy de acuerdo con que es un juego sencillo de entender, aunque tiene muchas posibilidades: habrá personas que prefieran ir a por el monopolio, otras que busquen vender las mercancías etc., incluso la estrategia a seguir puede cambiar a mitad de partida ya que cada movimiento que hagas tiene muchas posibles consecuencias. Yo compré el juego en la pcra por unos 23 €. Merece la pena. Su nivel de dificultad es , a mi entender,parecido al Colonos de Catán o al Carcassonne The Castle; y tiene más dificultad que el Viajeros al Tren.
Me ha gustado más que el colonos porque Hansa es nuy divertido para dos jugadores, no así el Colonos.
No me ha gustado que no haya bolsas para guardar ni las monedas ni las mercancías, con lo que cada vez que empiezas a jugar tienes que dedicarle tiempo a colocar todas las fichas.
Mis notas del 1 al 10 de juegos que conozco y que he jugado:
Hansa: 8,5
Carcassonne the castle: 8
Colonos:8,5
Viajeros al tren:7
Exploradores: 7,5
El mejor juego al que he jugado en mi vida : NAPOLEON EN WATERLOO de NAC; era un wargame juego sencillo en el que era casi imposible ganar con los franceses.
Roma Revolt: 7,5.

Pedrojar dijo...

La verdad es que yo también pensé en lo de las fichitas y las bolsas...Pero tiene solución. Yo tengo un buen saco de bolsitas y me organizo todos los juegos así, que si no, no hay forma.
Y, sin duda, es un juego de muchas estrategias, sí.

De los que comentas, no conozco el Napoleón...Y al Carc.the castle tampoco le tengo el gusto de conocer.